Editorial
El compromiso de ajustar los contratos
El Ministerio de Economía inició una mesa de trabajo con los representantes de las inmobiliarias, instancia que solicitaron las mismas empresas luego de que el SERNAC informara que analizaría los contratos como parte de su compromiso de erradicar la presencia de posibles cláusulas abusivas según las define la Ley del Consumidor.

En efecto, nos hemos comprometido a mejorar aquellos mercados donde las empresas históricamente han desconocido la competencia de la Ley del Consumidor comenzando con la revisión de los contratos. Hoy es el turno de las inmobiliarias, como antes lo fue para las empresas financieras, las alarmas domiciliarias, las clínicas, empresas de encomiendas y telecomunicaciones.
La revisión de los contratos ha sido un pilar fundamental para cumplir nuestra función y el objetivo de generar cambios estructurales en los mercados más reclamados y sensibles, tal como nos lo encomendó el Presidente Piñera. Cambios, que beneficien a todos los consumidores porque sabemos que es allí donde se refleja la mayor asimetría para las personas pues son las empresas quienes establecen las reglas y los clientes tienen limitado poder de negociación. Más aun cuando se enfrentan a contratos complejos donde tienen que ser abogados para saber si lo que allí se indica corresponde a la legalidad.
- Es a la autoridad a quien le corresponde velar por disminuir estas asimetrías y lo estamos cumpliendo. Precisamente lo que ha hecho el SERNAC es utilizar sus atribuciones al máximo realizando mediaciones colectivas con las empresas para conseguir el ajuste de los contratos en un esfuerzo por lograr soluciones extrajudiciales y evitar el largo camino de la Justicia en beneficio de los consumidores. Ello, con el convencimiento de que no hay nada más obligatorio que lo que se asume voluntariamente y es así como hemos logrado que se incorporen cambios a los contratos de manera permanente y que las empresas lo hagan más por convicción que por imposición. Esto también responde a nuestra misión de educar no sólo a los consumidores, también a las empresas de manera de generar un cambio cultural donde se incorporen los derechos del consumidor a la cadena de valor.
- Los contratos de adhesión fueron creados para facilitar las transacciones a través de la redacción de cláusulas estándar que permiten reducir los costos en mercados que tienen miles o millones de clientes donde no sería eficiente redactar reglas para cada uno. Probablemente dichos contratos fueron redactados hace muchos años y se han mantenido los formatos sin que en ellos se hayan incorporado los principios que rigen los derechos de los consumidores. Pero llegó el momento de que estén a la altura del nuevo escenario donde debemos equilibrar la balanza a favor del consumidor. No es razonable que todavía existan cláusulas en los contratos donde las empresas declaren anticipadamente que no responderán por sus incumplimientos o que se le impida al consumidor el derecho básico de reclamar.
- Eliminar una cláusula de un contrato no es sólo eso; significa un compromiso de la empresa con su cliente de tener reglas claras y justas. Debemos dejar atrás la cultura de la letra chica o el resquicio legal para obtener mayores beneficios a cualquier costo.