Editorial
Ante el fraude
Prevención es la Clave
Con la masificación de Internet, cada día son más y más los usuarios que utilizan esta herramienta para realizar distintas tareas bancarias, como por ejemplo, transferir dinero a terceros y pagar cuentas. Pero también puede ser mal utilizado por estafadores.

Por eso, la recomendación a los consumidores es nunca entregar datos o claves de seguridad a través de correos electrónicos o por teléfono, pues los bancos no utilizan este sistema para contactarse con sus clientes. Además es importante actualizar constantemente sus claves.
Frente a operaciones realizadas a través de internet, las empresas deben enviar una comunicación escrita o electrónica al consumidor que le garantice el debido y oportuno conocimiento de la transacción.
Ante los fraudes o estafas de quienes hacen del engaño su negocio, la mejor arma es la información. Es decir, que los consumidores conozcan los riesgos y puedan prevenir
- Las transacciones por Internet, se deben realizar sólo en los sitios oficiales de cada banco o casa comercial. Si se trata de una compra u otra transacción, es importante imprimir y conservar la página de resultado de la operación. Ésta sirve como comprobante para futuros reclamos.
- Así como los consumidores deben cuidar sus datos, las empresas tienen la responsabilidad de extremar las medidas de seguridad para que sus clientes no sean víctimas de fraudes y advertirla ocurrencia de estos delitos, recomendar medidas de prevención y aclarar los procedimientos de comunicación válidos.
- En caso de sufrir algún problema de este tipo, lo primero que deben hacer los consumidores es bloquear sus cuentas e interponer el reclamo ante el banco o institución financiera y hacer la denuncia a Carabineros. Asimismo, los consumidores pueden acudir al SERNAC quien realizará una mediación buscando soluciones antes de llegar a tribunales si la empresa no tomó todas las medidas para que los consumidores no sufran daños.
- Sin embargo, la prevención es especialmente importante considerando que la Ley del Consumidor puede hacerse cargo de los errores de las empresas, pero no de las acciones de los delincuentes que disfrazados de empresas se dedican al negocio del engaño.